Antonio Adán Plaza

Doblete en Kodiak

Cadena Montañosa: Montañas Kenai
Zona: Kodiak National Wildlife Refuge
Altura: 1001 - 1500
Organizador: Mudicaza/ Sam Rohrer
Antonio Adán Plaza

Densidad: Media-alta. La presencia de cabras es evidente, con numerosos grupos de hembras acompañadas de crías. El principal reto está en localizar machos adultos, mucho más escasos y discretos. La estrategia se centra en evitar grupos con crías y localizar machos solitarios o pequeños grupos de machos. Son muy reacios a, ni siquiera, buscar hembras viejas sin crías dentro de los grupos. 

Terreno:
Aunque las cotas de caza no son especialmente elevadas comparadas con otras grandes cacerías de montaña, el terreno resulta exigente. Son laderas muy escarpadas, con grandes desniveles y zonas alpinas combinadas con áreas de fiordos en la costa (según temporada)

Las distancias son enormes y las laderas amplísimas, por lo que buena parte de la dificultad no está únicamente en caminar, sino en localizar los animales y desplazarse después hasta ellos. Muchas zonas de roca suelta, grandes pedreras y superficies abiertas prácticamente sin vegetación arbustiva que permitan descansar o protegerse.

Tienda de campaña:
Sí. Se trata de una cacería americana clásica de backpack hunting. Se duerme en tienda de campaña y el campamento se desplaza cuando la localización de animales no es fructífera. 

Este aspecto añade una dificultad considerable, cada movimiento implica volver a cargar con tienda, saco, esterilla, comida, ropa y todo el equipo personal.

Media de horas diarias andando:
Jornadas de caza largas, habitualmente de más de 7-8 horas. Algunos días predominan las aproximaciones y las continuas subidas y bajadas; otros, el trabajo se centra en la observación desde posiciones elevadas, pasando muchas horas con los prismáticos controlando grandes extensiones de terreno.

En esta cacería resulta fundamental asumir que algunos días se pasa mucho tiempo buscando antes de empezar a caminar hacia el animal.

Hospedaje:
La base de operaciones se encuentra en la propia bahía de Uganik, en un pequeño y austero campamento de cabañas. Es sencillo, pero suficiente y agradable como punto logístico para las distintas actividades que desarrolla Rohrer Bear Camp en la zona, especialmente la pesca y las cacerías de osos.

Comida:
Uno de los inconvenientes de esta modalidad de caza es tener que transportar la alimentación necesaria para aproximadamente una semana.

Los desayunos y almuerzos son sencillos y prácticos, a base de avena, snacks, barritas energéticas y chocolatinas. Por la noche se recurre a comida liofilizada, más contundente después de las largas jornadas.

El agua no representa un problema especial. La abundancia de lagos y pequeños arroyos permite encontrar agua con relativa facilidad. 

PH y guías:
Tuve la suerte de contar con un buen guía, de 41 años, ex-militar y gran cazador. Desde el primer momento mostró una enorme disposición para cazar y ayudarme en todo lo que fuera necesario. Comunicativo y agradable, disfrutaba de cada jornada tanto como yo. Un apasionado de la montaña. 

Organización:
Muy buena.
La logística de una cacería en esta parte de Kodiak es necesariamente compleja por la ausencia de carreteras y la dependencia de embarcaciones y medios aéreos para acceder a determinadas zonas. Una vez en el terreno, la sensación es la de encontrarse completamente aislado de la civilización.

¿Recomendaría?:
Sí. Es una cacería muy recomendable para quien busque una auténtica experiencia americana de backpack hunting, en la que cada trofeo hay que ganárselo.

La densidad de cabras es buena, aunque encontrar un macho adulto requiere trabajo. La elevada presencia de hembras con crías condiciona también la caza.

El paisaje es espectacular, algunos pasos resultan complicados, sobre todo en la zona de crestas pero, en términos generales, es una cacería accesible para cualquier cazador de montaña que llegue bien preparado físicamente.

Lo que más penaliza es el peso de la mochila, especialmente cuando es necesario cambiar de campamento y volver a transportar todo el material de vivac, ropa, equipo y comida.

Posibilidad de combinar con otras especies: Si, he podido 
combinar con el Sitka Black-tailed Deer, una de las especies características de Alaska y de la costa de la Columbia Británica canadiense.

No es la mejor época para este animal, pero ahora ambas especies pueden encontrarse en las mismas zonas montañosas. 

Su cacería más popular y sencilla es con la llegada del celo en noviembre, cuando descienden hacia cotas más bajas y zonas próximas a la costa, buscando áreas más templadas y boscosas.

En verano, estos cérvidos permanecen principalmente en las zonas altas, compartiendo zonas de alimentación con las propias cabras y ofreciendo una modalidad de caza que recuerda mucho recechar corzos de montaña en nuestras cordilleras, aunque desarrollado en un escenario de dimensiones completamente distintas.

Disparos:
Como sucede en buena parte de las cacerías de montaña, lo habitual es tener que afrontar disparos largos debido a la amplitud y apertura del terreno. Sin embargo, en este caso la entrada permitió realizar un disparo más corto.

La cabra fue abatida a 152 metros, después de una entrada perfecta de abajo hacia arriba.

El ciervo Sitka lo cobré a 404 metros, en un escenario mucho más abierto y ondulado, sin posibilidad de entrada.

Climatología:
Septiembre ofrece temperaturas frescas, con máximas en torno a los 15 °C y noches que pueden situarse alrededor de los 3-4 °C. El principal condicionante no es tanto el frío como la lluvia, nieblas o la humedad, muy presentes en este entorno.

Una buena equipación impermeable resulta imprescindible. En una cacería de varios días en tienda, la capacidad para mantenerse seco y gestionar correctamente la ropa y el equipo es fundamental.

Equipo utilizado:
* Prismáticos ZEISS RF 10x42.
* Visor ZEISS V8 4,8-35x60 ASV.
* Rifle Christensen Arms Ridgeline .300 Win. Mag.
* Bípode Spartan Precision Valhalla 2.0.
* Ropa y accesorios Stone Glacier.

Galeria del informe

Tras hacer los deberes con la cabra, pude dedicar unos días al cola negra
Cófrade

Antonio Adán Plaza

Cada jornada en la naturaleza es una lección, un reto y una oportunidad para seguir aprendiendo y transmitiendo el verdadero espíritu de la caza en alta montaña.

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